Los posibles problemas informáticos en las empresas en relación a las modalidades de desconexión digital de los trabajadores.

Francisco Trujillo Pons.
Director del Grupo de Investigación DESC.LABOR.


En la entrada de hoy se van a destacar dos pronunciamientos judiciales recientes que ponen, sobre la mesa, las implicaciones que pueden existir ante coyunturales problemas informáticos de la empresa frente al ejercicio del derecho a la desconexión digital de los trabajadores. En este contexto, y como premisa clara se ha de indicar que la obligación del registro de la jornada de trabajo en España (desde la publicación del Real Decreto 8/2019, de 8 de marzo de 2019, de medidas urgentes de protección social y de lucha contra la precariedad laboral en la jornada de trabajo y su consecuente art. 34.9 del Estatuto de los Trabajadores) es un aspecto básico y fundamental que se ha de considerar al unísono junto con las distintas modalidades de desconexión tecnológica de los trabajadores.

Asentado lo anterior, se va a proceder a un análisis somero de dos sentencias recientes que son de alto interés. Así, por un lado, el Juzgado de lo Social número 4 de Santander, declaró como improcedente el despido disciplinario de un teletrabajador (prestaba servicios de “call center” desde su domicilio) debido al incumplimiento de las horas de trabajo, desconectarse antes de la finalización de su jornada y no justificar dichas desconexiones. El trabajador basó la impugnación del despido, en múltiples fallos del sistema, los cuales, los puso de manifiesto a su empresa. Una argumentación verosímil en tanto probó con indicios más que suficientes a través de pantallazos y mensajes cómo quedaba evidenciado que el trabajador ponía en conocimiento de la empresa los problemas de conexión. Y no solo ello, una compañera del demandante, que compareció en la vista como testigo, ratificó dichos constantes fallos de conexión. En suma, el juez determina que no queda acreditada la voluntariedad en la desconexión, lo que aboca a calificar el despido como improcedente. Así, la desconexión digital del trabajador en horas de trabajo no puede suponer una represalia empresarial (despido o sanción disciplinaria) si se demuestra que ha sido por motivos ajenos a la voluntad del mismo en tanto que se pueda evidenciar los problemas en la red y en la conexión a Internet o a aplicaciones de trabajos como “call center”.

Adherido a estos problemas de conexión, conviene citar la sentencia número 104/2021 de la Sala de lo Social de la Audiencia Nacional (AN) de 10 de mayo de 2021 que da respuesta a una duda común de los teletrabajadores, esta es, si deben recuperar el tiempo de trabajo perdido como consecuencia de problemas de conectividad, en el suministro de luz, o cualquier otro problema técnico que les impida el desarrollo de su actividad laboral. Así, la sentencia de la AN señala en su fallo  “que, caso de producirse dentro de la jornada prestada en teletrabajo incidentes debidos a desconexiones que impidan la prestación, por ser imprescindibles para la misma, como cortes en el suministro de luz o conexión de internet, ajenos a las personas trabajadoras, la empresa compute el tiempo que dure aquél como tiempo efectivo de trabajo, sin que deban recuperar ese tiempo ni sufrir descuento alguno en sus retribuciones, siempre y cuando se aporte justificación de la empresa suministradora del servicio de que se trate sobre la existencia y duración de la incidencia”. Una sentencia de la que cabe recurso y que puede llegar al Alto Tribunal, mientras tanto, bajo estas circunstancias, siempre que se acrediten estos fallos de conectividad, por lo general se computará como tiempo efectivo de trabajo, aquel en que no pueda prestarse servicios en modalidad de teletrabajo como consecuencia de problemas de conectividad, suministro o mal funcionamiento de los medios de trabajo no imputables a la persona teletrabajadora. Obviamente todo ello no sirve de nada sin la implantación de sistemas de registro de jornada que acrediten de forma fehaciente el inicio y finalización de la jornada, o de sistemas de desconexión digital. En este sentido, como aviso a las empresas obligadas en la implantación de estos sistemas, el registro de jornada que implanten no deberá reflejar descuento del tiempo de trabajo que no se realice actividad como consecuencia de estos problemas.

Con todo, para hacer efectivo el derecho a la desconexión digital en el trabajo, este registro que según lo señalado cubre las conexiones realizadas por los trabajadores ha de ser fehaciente y real, esto es: los datos almacenados deben corresponderse con las horas trabajadas y debe registrar la hora de entrada y salida así como los posibles problemas de conexión causados por motivos informáticos, ajenos a la voluntad del trabajador.

Finalmente, no se debe desdeñar que esta obligación en el registro horario no está exenta de debate. Se trata de un asunto delicado sobre todo desde empresas que cuentan con trabajos flexibles, por ejemplo, por proyectos en los que precisamente se trabaja sin límite horario, así como, para los teletrabajadores o desplazados en los que resulta muy difícil controlar su jornada laboral y, en consecuencia, la prolongación de la jornada puede ir en contra del cobro de las horas extraordinarias.


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